Sabes que el entorno influye.
No como idea abstracta, sino en cómo llegas, cómo paras y cómo sigues.
Has intentado cambiar cosas.
Mover objetos.
Ordenar.
Ajustar.
Pero sin un criterio claro, todo se queda a medias.
Este curso no va de decorar mejor.
Va de intervenir tu espacio con intención para que deje de empujar exigencia cuando tú ya no puedes más.
Si no es ahora, será después.
Pero la casa seguirá pidiendo lo mismo.
Decidir también es una forma de habitar.